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Hace apenas un año, Andrea Agüero Valle hizo historia al convertirse en la mujer más en forma del mundo en la categoría Visión de los Adaptive CrossFit Games. Hoy, la paratleta costarricense vuelve al escenario donde alcanzó la gloria con un nuevo desafío: defender su corona y conquistar el bicampeonato mundial.
Del 24 al 26 de julio, en California (Estados Unidos), la atleta de 33 años, vecina de Moravia y fisioterapeuta de profesión, representará nuevamente a Costa Rica en la competencia más importante del CrossFit adaptado, luego de clasificarse entre las 10 mejores atletas del mundo de su categoría.

Para Andrea, llegar otra vez a esta cita mundialista representa mucho más que un resultado deportivo. Es la confirmación de un camino construido con perseverancia, resiliencia y la convicción de que ninguna barrera puede detener los sueños.
«Representar nuevamente a Costa Rica a este nivel me llena de orgullo y me da la motivación para intentarlo otra vez. Mi objetivo es ganar los Adaptive CrossFit Games 2026 y traer el bicampeonato al país«, afirmó la campeona nacional.
Una historia de perseverancia
Desde niña, Andrea encontró en el deporte una forma de superarse. Durante más de siete años compitió en eventos de CrossFit junto a atletas sin discapacidad, ya que en Costa Rica no existen competencias de esta disciplina dirigidas a personas con discapacidad visual.
Fue hace menos de dos años cuando recibió el diagnóstico definitivo de una enfermedad congénita que combina retinosis pigmentaria y enfermedad de Stargardt, condiciones que afectan progresivamente su visión.

Lejos de convertirse en un obstáculo, ese momento marcó el inicio de una nueva etapa. Tras obtener la clasificación médica para competir como atleta adaptada, participó por primera vez en el proceso internacional y sorprendió al mundo al conquistar el título de campeona en 2025.
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En los Adaptive CrossFit Games, todas las competidoras de la categoría Visión realizan las pruebas con los ojos completamente vendados para garantizar igualdad de condiciones. Aprender a ejecutar cada movimiento sin utilizar la vista fue uno de los mayores retos para la costarricense.
«Fue un camino que no resultó lineal, pero nos dio buenos resultados. Estoy muy orgullosa de lo que hemos logrado, centrada en lo que quiero y convencida de que muchos límites están en nuestra mente«, comentó.
Una campeona que entrena en el garaje de su casa
Detrás de su título mundial no existe un centro de alto rendimiento ni instalaciones de lujo. Gran parte de su preparación se desarrolla en el garaje de su casa, donde cumple rigurosamente el programa diseñado por su entrenador.

Su rutina combina entrenamientos de CrossFit, terapia física, recuperación, alimentación y su trabajo como fisioterapeuta. A su lado siempre está su esposo, quien también forma parte del equipo que la acompaña en cada paso hacia sus metas.
«Competir a este nivel no es fácil, pero cuando una persona se lo propone y tiene a la gente correcta a su alrededor, el proceso se vuelve maravilloso y disfrutable«, expresó.
Costa Rica vuelve a soñar
Durante tres días, Andrea enfrentará exigentes pruebas de fuerza, resistencia, velocidad, técnica y coordinación frente a las mejores atletas del planeta.
Más allá de defender un título, la costarricense buscará demostrar que el esfuerzo, la disciplina y la pasión pueden superar cualquier limitación.
Con la bandera de Costa Rica sobre sus hombros, Andrea Agüero viajará nuevamente al escenario donde ya hizo historia. Ahora, el objetivo es claro: volver a subir a lo más alto del podio y regalarle al país un nuevo campeonato mundial.





