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El boxeo nicaragüense despide a uno de sus grandes guerreros. Félix “Gemelo” Alvarado, excampeón mundial Minimosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), anunció su retiro de la práctica profesional después de 16 años como boxeador profesional y una carrera marcada por títulos, grandes batallas y una perseverancia que lo llevó a cumplir el sueño de convertirse en campeón del mundo.

Alvarado, de 42 combates profesionales, 35 ganados por la vía del nocaut y cinco derrotas, tomó la decisión más difícil de su carrera: dejar los guantes para proteger su salud y dedicar ahora sus conocimientos y experiencia a la formación de las nuevas generaciones del boxeo nicaragüense.
“Mi corazón y mi mente dicen que siga, pero mi cuerpo ya no responde igual. Me retiro satisfecho con lo que logré. Fue una carrera muy linda. El boxeo no es para toda la vida. Cumplí mi sueño de ser campeón del mundo y llegó el momento de retirarme por mi salud y mi familia”, expresó Alvarado a Gráficos Deportivos.

La decisión está relacionada con una lesión en el oído derecho que le provoca problemas de equilibrio y episodios de vértigo. El propio pugilista explicó que los primeros síntomas comenzaron a hacerse más evidentes hace aproximadamente dos años, pero decidió continuar con su carrera hasta que su salud le obligó a detenerse.
“Hace dos años mi cuerpo ya no respondía igual. Cada vez que guanteaba me daba vértigo. Sufría de dolor de espalda, codos y tendones. No me hacía exámenes por miedo a tener algo malo, pero cuando regresé de Japón en 2025 fui al médico y me dijo que del cerebro estoy bien, pero del equilibrio no tanto, y que si volvía a boxear mi salud se deterioraría”, relató.

De aquel debut en el Nicarao a la cima del mundo
El camino de Alvarado comenzó el 12 de octubre de 2010, cuando debutó como profesional frente a Julio Hernández en el Gimnasio Nicarao, escenario que llevaba el nombre del legendario Alexis Argüello.
Desde entonces construyó una carrera de 22 años dentro del boxeo, 16 de ellos como profesional, enfrentando a destacados púgiles nacionales e internacionales y superando obstáculos hasta alcanzar la cima.

Entre sus rivales estuvieron nombres como Kazuto Ioka, Juan Carlos Reveco, Armando Torres, Ángel Ayala y Randy Petalcorin, este último protagonista de una de las noches más importantes de su carrera.
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En octubre de 2018, Alvarado derrotó a Petalcorin para conquistar el título mundial Minimosca de la FIB, en las 108 libras, convirtiéndose en campeón mundial y cumpliendo uno de los grandes sueños de cualquier boxeador.

Después llegaron nuevos desafíos mundialistas. En noviembre de 2022 enfrentó al británico Sunny Edwards, ante quien perdió por decisión unánime.
Su última oportunidad mundialista llegó el 27 de diciembre de 2025, en Japón, cuando enfrentó a Masamichi Yabuki por el título mundial FIB de las 112 libras. Alvarado cayó por nocaut en el duodécimo asalto, en una pelea que terminó siendo también el último capítulo de su carrera como boxeador profesional.

“No quiero darle derrotas a Nicaragua”
Más allá de los títulos y las estadísticas, Alvarado asegura que una de las razones que lo llevaron a tomar la decisión fue el deseo de retirarse con dignidad y sin poner nuevamente en riesgo su salud.
“Me quiero retirar en buenas maneras. Creo que representé dignamente a Nicaragua y no quiero darle derrotas. Me dedicaré a la promotora Gemelo Promotions, donde tengo tres años de estar promoviendo a las nuevas promesas del boxeo nicaragüense”.

Su nueva etapa ya está en marcha. a través de Gemelo Promotions, Alvarado ha comenzado a construir una plataforma para impulsar a jóvenes talentos. Entre los boxeadores que han encontrado respaldo en su promotora están Jordan “La Cobrita” Orozco y, en el boxeo femenino, Roxana Mendoza, entre otros atletas que representan a Nicaragua en escenarios internacionales.
Ahora su objetivo es todavía mayor: crear su propio gimnasio de boxeo, un espacio donde pueda transmitir todo lo aprendido durante más de dos décadas dentro del deporte.
“Fue un golpe bajo”, dice Carlos Ruiz
Para Carlos Ruiz, uno de los primeros manejadores de la carrera de Alvarado, el anuncio del retiro representa una noticia difícil desde el punto de vista sentimental, aunque también llena de orgullo por todo lo que el pugilista consiguió.
“El retiro de Félix es una noticia muy dolorosa en lo sentimental, fue un golpe bajo. Para mí es un orgullo ser parte de su carrera. Lo recuerdo como un guerrero. A pesar de las derrotas, insistió hasta llegar a coronarse. Hubo fallos descarados como el de Reveco, pero él insistió hasta conseguir su sueño. Es un hombre persistente y disciplinado”, expresó Ruiz.

El exmanejador recordó además un episodio de la última pelea de Alvarado ante Yabuki que refleja el carácter del excampeón mundial.
“Él me contó que después del séptimo asalto ya no se acuerda de nada, pero por orgullo cumplió los 12 rounds”.
Ruiz considera que los problemas de equilibrio terminaron siendo determinantes y que la decisión de poner punto final a la carrera fue tomada junto al equipo de trabajo de Alvarado, incluido su mánager, William Ramírez.

Un campeón cambia los guantes por la enseñanza
Félix “Gemelo” Alvarado no se aleja del boxeo. Todo lo contrario.
Ahora inicia una nueva pelea: formar a quienes buscarán escribir las próximas páginas de la historia del boxeo nicaragüense.
En septiembre prepara una nueva velada con Gemelo Promotions en Nicaragua y, paralelamente, trabaja en el proyecto de instalar su propio gimnasio.

El excampeón mundial deja atrás los cuadriláteros profesionales, pero no abandona el deporte que le dio identidad, sueños y una carrera de la que hoy puede sentirse orgulloso. «No soy millonario, pero me dio algo para mantenerme».
Los guantes se guardan, pero el legado continúa. Félix “Gemelo” Alvarado cambia el ring por la enseñanza y convierte el final de su carrera profesional en el comienzo de una nueva misión: ayudar a formar a los campeones del futuro.





