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Con música, bailes típicos, juegos de pólvora y un ambiente cargado de orgullo nacional, Nicaragua inauguró la VI Copa Mundial de Béisbol U23 en el Estadio Nacional Soberanía, en Managua, convirtiendo la jornada en una verdadera celebración deportiva y cultural.
Las graderías recibieron a miles de aficionados que llegaron vestidos con los colores azul y blanco, ondeando banderas y alentando a la selección nacional en su estreno mundialista. La fiesta inaugural estuvo acompañada de un espectáculo de luces pirotécnicas que iluminó el cielo capitalino y marcó el inicio de una competencia que reúne a 12 selecciones de diferentes países.

La celebración tuvo un significado especial para el béisbol nicaragüense, al convertirse en la primera vez que el país organiza una Copa Mundial de esta categoría, un acontecimiento que requirió ocho meses de preparación y el trabajo conjunto de voluntarios e instituciones, según destacó el presidente de FENIBA, Nemesio Porras.

La fiesta continuó en el terreno de juego
Después de los actos inaugurales, llegó el momento más esperado por la fanaticada: el debut de Nicaragua frente a Australia. Sin embargo, la celebración no tuvo el desenlace deportivo esperado. La tropa pinolera cayó 3-0 ante los australianos, que silenciaron los bates nacionales y limitaron a la ofensiva a un imparable.
Pese al marcador adverso, los aficionados permanecieron alentando a sus peloteros hasta el último out, demostrando que la pasión por el béisbol va más allá de un resultado.

Ahora, el desafío será recuperar el terreno en los siguientes compromisos y mantener viva la ilusión de la afición, que espera acompañar en mayor número a la selección durante el fin de semana.
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El próximo encuentro de Nicaragua será este sábado frente a China Taipéi, a las 6:00 de la tarde, en el Estadio Rigoberto López Pérez de León. El domingo volverá a jugar ante Puerto Rico, esta vez en el Estadio Nacional Soberanía.

La fiesta mundialista apenas comienza y Nicaragua tiene por delante el reto de convertir el respaldo de su fanaticada en ese impulso adicional que sus peloteros necesitan para competir ante las mejores selecciones del mundo.





